Un toque, un producto.
Lo que no lleva opciones entra directo. Tamaños, leches y jarabes se piden sólo cuando el producto los necesita, y los adicionales se agregan después, desde el ticket.

Punto de venta y operación
Pirul es la caja, el inventario y la operación de tu negocio, en una terminal que sigue cobrando aunque se caiga el internet. Y si tu operación no se parece a ninguna otra, la construimos a la medida.


Pantallas del sistema real, con datos de demostración.
Caja
Cada toque está pensado para la fila de las dos de la tarde: el producto entra al ticket con un solo toque, y las opciones sólo aparecen cuando hacen falta.
Lo que no lleva opciones entra directo. Tamaños, leches y jarabes se piden sólo cuando el producto los necesita, y los adicionales se agregan después, desde el ticket.

Billetes de un toque, pago exacto, montos libres y pagos divididos. El cambio aparece en grande, en las dos pantallas a la vez.

Ticket impreso con corte automático en cada venta. El cajón sólo se abre si hubo efectivo: una venta con tarjeta nunca lo abre.
Tus precios ya incluyen IVA y el impuesto se desglosa sobre lo que realmente cobraste, también cuando hay descuento. Sin redondeos que no cuadran.
Cada cajero entra con su PIN. Cada producto, descuento y peso del cajón queda a nombre de quien lo registró.
Pantalla de cliente
Mientras cobras, tu cliente ve su pedido aparecer línea por línea, elige su sabor en su propia pantalla y agrega lo que se le antoje con un toque. Nadie discute la cuenta al final: ya la venía leyendo.

Cada línea aparece en cuanto se registra, con el total en grande y el IVA a la vista.

Sabores y opciones se contestan en su pantalla mientras el cajero sigue capturando.

Lo que pagó y lo que recibe, en los dígitos más grandes de la pantalla.
La pantalla del cliente nunca puede mostrar tus ventas, tus cortes ni a tu personal: sólo ve lo que la caja le manda.
Operación
La caja es la punta. Atrás, Pirul lleva el inventario, los cortes y las sucursales, sin que nadie tenga que capturar dos veces.
Cada producto tiene su receta. Vender un capuchino descuenta el café, la leche y el vaso que usó. Sabes qué te falta antes de que te falte, y cada conteo te dice cuánto se fue sin explicación.

El cajero captura lo que contó antes de ver lo esperado. Así el faltante —o el sobrante— significa algo, y queda registrado con turno, cajero y hora.

Catálogo, precios y recetas se administran una vez y llegan a cada terminal. Traspasos entre sucursales.
Dueño, administrador, supervisor, cajero y cocina. Cada quien ve y hace lo que le toca.
Ventas por hora, por producto y por sucursal, márgenes por receta y el corte de cada turno.
Entradas y salidas registradas en la misma terminal, con supervisión.
Sin conexión
Pirul guarda cada venta primero en la terminal y la sincroniza después. Cuando la red regresa, todo sube solo.
Terminal
Guarda la venta al instante
Cola local
Espera a la red
Back office
Recibe todo al reconectar

Hardware
Pirul corre en terminales SUNMI D3: pantalla principal, pantalla de cliente, impresora y cajón, manejados desde el mismo sistema.
¿Ya tienes otro equipo Android? Lo evaluamos contigo antes de proponerte nada.
A la medida
Este sistema no salió de un catálogo: se construyó para una cadena de 23 sucursales. Hacemos lo mismo para negocios cuya operación no cabe en un software genérico.
Cómo trabajamos23
sucursales: la cadena para la que se construyó
Precios
Sin paquetes que sobran. Cada propuesta se arma con tus sucursales, tus terminales y los módulos que de verdad necesitas.
La caja sigue cobrando, imprimiendo y abriendo el cajón. Las ventas se guardan en la terminal y se sincronizan solas cuando vuelve la red.
Pirul está probado en terminales SUNMI D3 con pantalla de cliente, impresora y cajón. Si ya tienes otro equipo Android, lo evaluamos contigo antes de proponerte nada.
La facturación electrónica no viene incluida en el producto base. Si la necesitas, la integramos con tu proveedor de timbrado como parte de un desarrollo a la medida.
Hoy el pago con tarjeta se registra en la caja y se cobra en tu terminal bancaria de siempre. La integración directa con la terminal se cotiza a la medida.
Sí. Pirul funciona igual para una sucursal que para una cadena. Agregar sucursales y terminales después no cambia cómo trabajas.
Tuyos. La información de cada negocio está aislada de la de los demás, y puedes exportarla cuando la necesites.
Depende del tamaño de tu catálogo y de cuántas sucursales tengas. La propuesta incluye un calendario concreto; las cadenas se implementan por fases, sucursal por sucursal.
Agenda una demo de 30 minutos. Te mostramos Pirul funcionando y te decimos qué resuelve el producto tal como está, y qué habría que construir.